Género y Economía
Las mujeres y las niñas burkinabés invierten entre 1 y 3 horas diarias en caminar para recoger agua.

En Burkina Faso el 56,5% de la población, vive en la extrema pobreza, la mayoría son mujeres que tienen escasas posibilidades de participar plenamente en actividades económicas de importancia.
La desigualdad entre el hombre y la mujer se debe al analfabetismo, la tradición y los estereotipos promovidos por el sistema patriarcal y la diferencia en el acceso a los recursos.
En las zonas rurales, la mayoría de los pobres son mujeres, debido a la desigual distribución de la tierra como factor determinante de las grandes diferencias de riqueza y posición social. A pesar de que las leyes de reforma agraria establecen la igualdad del hombre y la mujer, las prácticas tradicionales en materia de sucesión debilitaban el acceso a las mujeres.
En estas zonas el acceso a la tierra garantiza al menos la cobertura de las necesidades alimenticias básicas y un lugar seguro donde construir el hogar, por lo que la falta de seguridad en la tenencia de las tierras es una dificultad para su emancipación plena.
Las mujeres tienen trabas para acceder al crédito a través de los bancos y entidades financieras, por ello en 1990 se estableció un Fondo de Apoyo a las Actividades Remunerativas de la Mujer y en 2005 se estableció un Plan Estratégico de Microfinanzas. Hoy día varios obstáculos siguen entorpeciendo el acceso de la mujer a los medios de financiación, entre ellos la falta de información sobre oportunidades y el hecho de que los hombres expresan desaprobación respecto a las actividades económicas y empresariales de sus esposas, pero sobre todo la falta de garantías de las mujeres.
La pobreza de las mujeres también está relacionada con la carga de trabajo y el escaso tiempo libre que soportan ya que son las encargadas de las tareas del hogar y las labores de cuidados y manutención a la familia. Estas responsabilidades no les permiten disponer de tiempo para otras actividades que les proporcionen una vida más plena: alfabetización, actividades productivas, cuidados de salud, ocio.
Además, las mujeres sufren una grave discriminación en cuanto al ejercicio de sus derechos del trabajo, ya que se da un acceso al empleo limitado y de bajo nivel para las mujeres, sobre representadas en el sector informal y en empleos de baja calidad, lo que conlleva importantes diferencias de retribución entre mujeres y hombres.
En este contexto Cruz Roja centra sus esfuerzos en el trabajo con las mujeres rurales, especialmente vulnerables y con condiciones de vida más que precarias a través de:
1. Proyectos de Seguridad alimentaria: a través de la puesta en marcha de:
- Banco de cereales: disponen de cereales durante todo el año evitando la especulación de los mercados.
- Huertas comunitarias: A través de la canalización se dispone de agua para poder irrigar terrenos que, de otra forma, sólo se utilizan en la época de lluvias. Esta actividad, propia de las mujeres, no sólo les permite tener acceso a una diversidad de legumbres y hortalizas y, por tanto, mejorar la nutrición, sino también obtener ingresos por la venta.
- Cria y engorde de animales como vacas, cerdos, corderos y pollos, según la etnia y la religión para su consumo y/o venta.
2.- Proyectos de generación de ingresos:
- Apoyo a la puesta en marcha de microempresas y cooperativas para la recolección, producción y venta de crema y jabón de karité. El karité es un fruto típico de África Subsaharina del que, a través de diferentes técnicas, se extrae aceite y crema. Este producto es muy apreciado tanto en el mercado nacional como para la exportación.
En la actualidad, de los 1.500 millones de personas viven en situación de pobreza extrema, más del 70% son mujeres. Este dato es la prueba de que la pobreza en el mundo tiene “rostro de mujer”.

Las mujeres de todo el mundo enfrentan problemas similares cuando desean incrementar su poder económico. La mayor vulnerabilidad de las mujeres viene determinada por las condiciones adversas en que ellas acceden al mercado de trabajo, su extensa dedicación a tareas no remuneradas, sus déficits de alimentación, educación y atención sanitaria, y su menor dotación de activos económicos, sociales y culturales en comparación con los hombres.
Estas limitaciones marcan una diferencia entre las experiencias laborales de hombres y mujeres. Las mujeres han aumentado su presencia en el mercado laboral pero no han logrado la igualdad a pesar de sus avances en educación. Persisten numerosas inequidades y discriminaciones en contra de las mujeres en el mundo del trabajo remunerado que suelen estar vinculadas a las dificultades para armonizar las obligaciones reproductivas y las actividades productivas.
La feminización de la pobreza es un fenómeno dramático si tenemos en cuenta el creciente número de mujeres que desempeñan un papel económico y son jefes de familia además de madres, ya que es claro que la pobreza femenina frena el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En un mundo globalizado, las políticas neoliberales y la crisis económico financiera mundial han impactado negativamente en los sectores femeninos de menores recursos en diferentes aspectos:
a) En el ámbito de la reproducción.
Como consecuencia del menor acceso familiar a los bienes y servicios las mujeres han visto aumentar de manera notable su tiempo dedicado al trabajo de parentesco (actividades tendentes a mantener fuertes vínculos de solidaridad entre los miembros de la familia extendida) y en la gestión comunitaria de servicios.
b) En el trabajo remunerado.
El acceso de las mujeres a las oportunidades económicas ha empeorado durante los últimos años: las mujeres urbanas han visto restringido su acceso a los recursos financieros –al estar empleadas en los sectores más afectados por la reducción del gasto público: educación, salud y administración pública– y ha aumentado en un 50% la cantidad de campesinas que viven en la pobreza absoluta.
d) En las políticas públicas.
Es evidente que los recortes en los gastos han mermado el acceso de las mujeres a los servicios básicos necesarios para desempeñar sus funciones de producción y reproducción social, lo que les ha impuesto mayores cargas de trabajo y privaciones que a los hombres.
En los países pobres, la desventaja de las mujeres en términos económicos genera una perjudicial espiral de empobrecimiento y degradación ambiental. No se puede disminuir en forma sustancial la pobreza mundial a menos que la comunidad internacional se marque como meta mejorar el bienestar femenino y amplíe las oportunidades económicas de las mujeres.
En esta sección podrás encontrar distinto material audiovisual para conocer mejor la situación de la mujer en el mundo y apoyarte en las actividades de sensibilización.
Mujeres Trabajadoras. UNWomen

Objetivos de Desarrollo del Milenio. 1 Erradicar la pobreza extrema y el hambre. UNWomen

Programa Mujeres Emprendedoras. Cruz Roja Española.
Aquí puedes encontrar todo tipo de material de utilidad: guías, informes, artículos, ideas para trabajar género y salud así como enlaces a web de interés.
INFORMES, ARTÍCULOS, GUÍAS Y DOCUMENTOS
CINE Y MÚSICA
En tierra de hombres
Armas de mujer
Hijas de Belén, Javier Corcuera
Silkwood
Mataharis, Iciar Bollaín
Pobres, Pedro Guerra
Campesina, Joan Manuel Serrat
ENLACES
Feminización de la pobreza, Diccionario Acción Humanitaria HEGOA
Asignación intrafamiliar de los recursos, Diccionario Acción Humanitaria HEGOA
El papel de la mujer en el mundo rural. IECAH
División de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.UN





